Plasma Rico en Plaquetas

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Plasma Rico en Plaquetas o PRP es un tratamiento para mejorar la calidad de piel estimulando la regeneración de tejidos del organismo, a través de tu propia sangre. ¿Cómo se hace? Te sacan 20 a 60 cm de sangre venosa, luego, se introduce a una especie de centrífuga en tubos con anticoagulante especial (el proceso de centrifugado es rápido, diez a quince minutos). Al centrifugar tu sangre, se obtiene la separación de las diferentes fracciones y se concentra el plasma rico en factores de crecimiento autógenos, concentrado de tus propias plaquetas.

¿Qué son los factores de crecimiento y para que sirven? Los factores de crecimiento son sustancias biológicamente activas, que promueven la reparación de los tejidos. Los factores de crecimiento están en las plaquetas. Gracias a este tratamiento se obtiene un concentrado de plaquetas que liberan en tu piel a los factores de crecimiento, encargados de la producción de células.

Volvamos a la sangre que te sacaron, que centrifugaron y ahora es sangre rica en plaquetas. Este porcentaje de sangre (aproximadamente un 10% de lo que te extrajeron), se utiliza para infiltraciones intradérmicas en lugares como cara, cuello y dorso de manos, entre otros. La infiltración se puede realizar de dos maneras: a través de una jeringa tradicional pequeña o de una especie de pistola especial que realiza una infiltración más rápida, pero a mi gusto menos efectiva (a mí me pasó que se perdía mucha sangre rica en plaquetas).

¿El resultado de este tratamiento? Se estimula la producción de colágeno, elastina y tejido epidérmico, lo que se traduce en una piel joven, tersa y de mejor calidad.

Todo el proceso, dura aproximadamente una hora. No les podría decir que duele, pero si eres como yo, que le tiene un miedo tremendo a los pinchazos… prepárate, ya que son aproximadamente 40 inyecciones en tu cara. Si te pusiste Botox alguna vez, como referencia, te puedo decir que estos pinchazos se sienten menos, pero son muchos más.

Este tratamiento se recomienda a partir de los treinta años, edad en la que la piel empieza a perder su poder de regeneración o simplemente cuando los signos de envejecimiento son visibles. Se puede aplicar tanto como tratamiento preventivo de una piel joven o como restitutivo en una piel envejecida. Yo me lo hice a los treinta y para ser honesta, yo si noté cambios en la calidad de piel, pero no mucha gente se dio cuenta. La mejoría de los cambios, son apreciables desde los primeros días y los cambios definitivos se notan al mes de haber hecho el tratamiento. Me atrevería a decir, que en este tipo de tratamientos, se pueden notar cambios contundentes cuando la piel está envejecida, más que con una piel de 30 años. La recomendación es hacerlo una vez al año, aunque algunos lo hacen cada seis meses. Los resultados dependerán del tipo de piel y de las lesiones previas, claro está, que los cambios se notarán más cuando la piel esté más envejecida.

Características del PRP

  • Es un sistema autólogo (con tu propia sangre), evitando de esta forma, el riesgo de infección o transmisión de enfermedades, reacciones alérgicas y la formación de hematomas.
  • Se puede realizar a cualquier tipo de piel.
  • Suaviza pliegues y arrugas finas.
  • Mejora la textura y luminosidad de la piel.
  • Disminuye el tamaño de los poros.
  • Tras la aplicación no se observan signos de alteración en la dermis.
  • Es ambulatorio y no tiene riesgos involucrados.
  • Sólo debe ser efectuado por médicos especialistas.
  • El tratamiento, apto para hombres y mujeres, no requiere ningún tipo de preparación previa, y tras una hora de su aplicación, tu cara está como nueva sin ni una cicatriz, marca o enrojecimiento.

Les dejo un video para que vean cómo se hace este tratamiento:

 

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